lunes, 5 de abril de 2021


 

¿Por qué querer formarse en la práctica de filosofar con las infancias?

Son muchos los y las educadoras que quieren saber en qué consiste la práctica de filosofar con niñas y niños del jardín. En general se preguntan por el cómo más que por el por qué. Hay algo de esta propuesta que atrae a la vez que provoca cierta duda... ¿pueden los niños y niñas del jardín ser parte de experiencias filosóficas? ¿qué formación tiene que tener un educador o educadora para llevar adelante una propuesta como ésta?. Dos preguntas siempre presentes en los Talleres Docentes. 

Los educadores y educadoras que buscan conocer una metodología apropiada para el desarrollo del pensamiento en los niños y niñas acceden a cursos/seminarios/diplomaturas de formación en el Programa Filosofía para Niños y a los recursos materiales adecuados para la práctica filosófica en el aula . La formación del docente en esta práctica no es algo menor, es imprescindible una formación inicial y continua que brinde la mayor cantidad de herramientas para hacerlo cada vez mejor. Con respecto al viejo debate acerca de si el/la docente de sala tiene que tener formación filosófica o no; creemos que si la tiene va a ayudar mucho a la práctica, pero sabemos que no es una condición necesaria para vivir la experiencia con las niñas y niños.  Sí es condición necesaria tener un oído sensible, una escucha atenta y una mirada renovada hacia la educación y las infancias llevando al máximo su capacidad crítica, creativa y ética para pensar en propuestas que generen ricas oportunidades de aprendizaje en los niños y niñas del Jardín, confiando plenamente en sus capacidades de pensar mejor. Estos son los y las educadoras que se animan a vivir la experiencia de filosofar con otros y otras colegas a fin de construir colectivamente nuevos universos de sentido que amplíen los horizontes del enseñar y aprender. Quienes han participado de talleres u otras experiencias de pensamiento colectivo, se iniciaron en el recorrido imparable del ejercicio de la pregunta que se piensa con los demás, entendiendo que formarse en esta práctica desde un lugar de autenticidad que busca generar experiencia con y entre las infancias es una de las razones más visibles del por qué los y las educadoras eligen aprender a hacer filosofía en el nivel inicial. Ejercitar esta práctica dando lugar a la experiencia filosófica en las salas, nos lleva a tomar conciencia del acto de preguntar tan escolarizado que cotidianamente realizamos con los niños y niñas y el impacto que produce en el desarrollo del pensamiento infantil. En los talleres los y las docentes suelen preguntarse ¿quién soy? ¿para qué y por qué estoy aquí?. El preguntar-se-nos es un buen inicio para animarse a la aventura de crear conversaciones filosóficas en el Jardín.



domingo, 4 de abril de 2021

Experiencias filosóficas en el Jardín

 

La Ronda Filosófica

A lo largo de toda su trayectoria, el Jardín de Infantes se ha caracterizado por algunas prácticas como la ronda de intercambio. Identificamos este momento como un espacio particular para fomentar el diálogo entre los niños y niñas, brindando oportunidades para hablar y escuchar acerca de lo que les interesa o les preocupa, enseñando a respetar turnos para hacer uso de la palabra y a valorar las opiniones de los demás. Esta práctica tradicional, que en algunas ocasiones puede transformarse en una práctica rutinaria sin sentido para los niños y niñas,  es tomada y resignificada en la experiencia filosófica con las infancias, haciendo de esa ronda el espacio propicio para crear una auténtica comunidad  dialógica que favorezca la constitución de sujetos pensantes dueños de su palabra. 


sábado, 3 de abril de 2021

 

Las preguntas de las infancias

¿Qué necesitan las infancias hoy de sus educadores y educadoras? 

Muchas veces creemos estar interpretando a las infancias y les acercamos cierta información que no necesitan para entender el mundo en el que viven. Tal vez no nos estemos dando cuenta que lxs niñxs estén necesitando que les ofrezcamos buenas preguntas que lxs ayuden a pensar mejor lo que les pasa mientras viven y son parte de este mundo. En este espacio iremos abriendo caminos alternativos para pensar cómo hacer posible que las infancias experiencien otras maneras de conocer, entender, recrear, percibir, sentir a partir del ejercicio de la pregunta que se dice y se piensa con otrxs. Las prácticas filosóficas desde el nivel inicial pueden ser una muy buena estrategia para enseñar a pensar mejor en una comunidad infantil con docentes que también se animen a pensar con lxs niñxs las preguntas que se hacen. 

Entrar al arenero

 


¿Qué es el “Arenero Filosófico”?  … ¿un lugar virtual? ¿un espacio relacional? ¿un suelo efímero? ¿un campo sensible? ¿una topografía vivencial? … tal vez sea algo de eso, todo o mucho más que eso.

🌼El Arenero Filosófico es en primer lugar “un arenero” y la imagen del arenero (cualquier imagen que se pueda crear sobre él) nos vincula con las infancias (todas las infancias). Las infancias siempre crean sus propios areneros como espacios necesarios para crecer, entender y transformar el mundo en el que viven, y no importa si el suelo del arenero esté constituido por arena, tierra, o piedras…tampoco importa si el arenero es tan chico como una maceta o tan grande como la playa. Es un arenero.  

🌼El Arenero Filosófico es siempre una invitación. Nadie está obligado a entrar y permanecer. No hay tiempo ni espacio en el arenero, el tiempo y el espacio lo crean quienes lo habitan. Entrar a un arenero implica tomar decisiones. A veces, al arenero se entra solo o sola, otras veces alguien nos da la mano para entrar y se queda a nuestro lado, otras veces, el otro se va y uno o una se queda solo o sola. El arenero es siempre una invitación a entrar y a volver, provoca movimiento.

🌼El Arenero Filosófico es siempre un espacio de encuentro. Unos entran, se quedan un rato, observan, exploran, y luego se van. Otros entran, permanecen, observan, exploran, crean, transforman… pero con otros, que también entran, permanecen, exploran, crean y transforman. A veces, el arenero está lleno, y otras veces está vacío.  El arenero es siempre un espacio para encontrarnos y hacer algo común, provoca nuevas acciones.

🌼El Arenero Filosófico es siempre un espacio abierto al pensamiento. En el arenero ocurren cosas impensadas, extrañas, sorprendentes. Alguien entra y deja su huella, abre a la conversación y luego se va… no viene a buscar respuestas, sino a generar preguntas. Otros entran, permanecen, y se entregan a la conversación ofreciendo nuevas ideas y nuevas preguntas. El arenero es siempre un espacio creador de mejores pensamientos, cuando el pensar con otros hace que salgamos transformados y tengamos ganas de volver.

Cuando las y los educadores del nivel inicial nos encontramos siempre hacemos “areneros”, una especie de territorios donde se generan impensadas conversaciones sobre las cosas que nos interesan, preocupan, inquietan, asombran… cosas que tienen que ver con las infancias, porque son ellas el motivo de nuestros encuentros. 

👉 conversaciones (2019-2020) en  https://www.facebook.com/arenero.filosofico

 👉 busca la página del Arenero Filosófico en facebook @elarenerofilosofico

Marga Penadés